ZUM ZUM TEATRE

ZUM ZUM TEATRE


Equipo de creación | Quim Bigas y Ramon Molins
Dirección y coreografía | Quim Bigas
Intérpretes | 3 hipopótamos / Albert Garcia, Jordi Gilabert, Maria Mora, Miquel Rodríguez, Carla Tovias Diseño y producción de los hipopótamos | Miguel Ángel Infante – Dulcie Best
Fotografía | Jordi Rulló, Núria Boleda y Zum-Zum teatre
Ilustración | Giselfust
Arreglos vestuario | Olga Cuito
Comissariat y acompañamiento | Margarida Troguet
Coordinación, logística y comunicación | Begonya Ferrer
Apoyo artístico y tecnológico | Joan Pena y Sergio Sisques
Construcción elementos escenográficos | Joan Ferrer (Juanito)
Asesores de mercados | Cia La Tal y Campi Qui Pugui
Administración | Pili Espada
Producción ejecutiva | Txell Burgués
Producción | ZUM-ZUM TEATRO

Con el apoyo de ICEC, institut català de les empreses culturals. Con la complicidad de Sismògraf, FiraTàrrega, TNT, Fiet, L’Estruch, El més petit de tots, La Mostra d’Igualada. Con la colaboración de Institut Ramon Llull, LA PAERIA, Ajuntament de Lleida, Projecte&Gar.


En un mundo donde conviven cotidianamente los animales y las personas, nos acercamos a unos hipopótamos que escogen el camino del medio. ¿Son personas disfrazadas y mimetizadas en el animal que llevan encima, o bien hipopótamos que se buscan dentro de los individuos que ponen el cuerpo? Acompañamos a estos hipopótamos en un recorrido físico que podría ser una fábula, una metáfora, la reflexión preliminar para una tesis doctoral sobre la humanidad y la animalidad, o bien, sencillamente, una propuesta para todos los públicos donde encontrarnos y estar un poco más solos, pero más acompañados.

Ser hippo es entender que somos animales peligrosos si alguien quiere apropiarse de lo que somos. Ser hippo te pide que no te des por supuesta.
Ser hippo es hacer animaladas.
Ser hippo es ser múltiple. Ir siendo.

Ser hippo es revalorar la soledad con compañía. Ser hippo implica dejar ser.

(Pausa)

… Tocar el plástico, hacer caricias, llevar zapatillas blancas (Keds), aceptar la complejidad de estar en presente en una estructura que pide ser más practicada que interpretada… mirar por la nariz y sentir con todo el cuerpo… dejar que el movimiento resuene…

… Hasta donde se quiera. Hasta donde nos dejen.